En Verde


Ana y Manuel miraban el esqueleto del edificio por construir, cuando vieron caer al suicida desde la azotea. Algunos vecinos dijeron que era un joven corredor de bolsa arruinado en el negocio de su vida, o más bien un seminarista con depresión endógena incurable, o un traficante de drogas duras y blandas, traicionado y lanzado al vacío por sus socios, o que en realidad, era un joven con mal sentido del equilibrio que se había subido al techo para tener una mejor perspectiva de los fuegos artificiales de ese Año Nuevo; otros clamaban que, romántico empedernido, se había enamorado de una extranjera que había regresado a Nueva Zelanda para no volver. Para Ana esto no podía ser una buena señal:

“Estas cosas traen mala suerte, Manuel.”

“Todos nos vamos a morir algún día, lo importante no es porqué o cómo, sino después de qué.” - había sido su respuesta.

Ana, embarazada de cuatro meses, trató de entender esta explicación, pero no pudo dormir durante semanas. Manuel tampoco dormía, pero no era el dinero del dividendo mensual lo que le preocupaba, mas bien clavaba los ojos en el mapamundi pegado en una muralla de su dormitorio, y recordaba que desde que era chico había querido conocer Nueva Zelanda. Eso, antes de comprar un departamento en verde, por supuesto.

Santiago, Julio de 2005

Encuentros Cercanos


Y por fin, el Marciano se bajó del columpio y me habló:
“De todos los idiotas que he conocido en el valle de Elqui, tú eres el mejor” – me dijo. Yo, sin saber si esto era un insulto o un cumplido, me fui y lo dejé solo. Me pareció lo justo... Aunque a veces me pregunto si habré actuado con cordura en aquella magna ocasión. Con lo poco que sé de Marcianos.

Talagante, Agosto de 2006

Instrucciones para Navegar un Modelo a Escala


Deslícese hacia el primer carril: luego, como un bólido vociferante haga dribblings por entre los espacios cedidos a regañadientes. No se desanime si en lugar de cuatro pistas solo hay dos para su uso. Métase una mano al bolsillo y cuente en forma regresiva desde 300 o 600 cada vez que escuche un sonido agudo; Si cree que alguna vez tuvo más tiempo y más espacio, recuerde entonces que está en el año cero. Dosifique con menos inspiración y más sudor... Mal que mal, ésta no es mas que una maqueta encementada. Culpa suya si se la tomó en serio.

Santiago, Noviembre de 2006